martes, 18 de septiembre de 2012

Imposibles.

Somos imposibles.
Lo digo sin remordimiento alguno, sin certezas, despojado de las consideraciones empíricas y basándome simplemente en la razón.

 Desde la razón, somos imposibles. Somos impensables. Inconcebibles.

 Por eso hay que sentirlo, sin pensarlo.

jueves, 5 de julio de 2012

Demonios

Se acabaron los tratados,
los auxilios
y los plazos.


 Se acabó la tormenta
 pero sigue cayendo lluvia,
 el día sigue estando gris
 y el mar aún sigue agitado.


 En este round nos ganaron mis demonios.




Pero esto no es un knockout
porque eso no soy yo,

lunes, 2 de julio de 2012

Casa II

Decía que Casa era una palabra muy larga y compleja, y por eso era que los niños aprendían a decirla casi a la par de cuando aprendían a referirse a sus padres; lo elemental se convierte en complejo cuando se ignora lo obvio, y entonces, comprender por qué los niños le dicen Casa a una ciudad, al hogar de la abuela o al árbol del jardín del vecino parece tener un sentido tan abrumador que trabajos doctorales e investigaciones exhaustivas se quedarían cortas para resolver el alcance de este sustantivo de doble cara: por un lado, está el concepto mutilado y uniformado de las cuatro paredes donde duermes, y por el otro lado se está ese encuentro social, esa experiencia significativa y cálida asociada más a los adjetivos que uno esperaría encontrar en el imaginario de Casa y que termina encontrando en las personas o en los lugares donde se propicia este encuentro, convirtiendo la Casa en un adjetivo que se le puede atribuir a casi todo lo que te haga sentir como lo que te imaginas o deseas que sea Casa.

Casa era una palabra muy grande,quizá la más grande que alguna vez él dijo, porque Amor es una sensación que él sentía hacia muchas cosas: él Amaba el ambiente parisino, las sirenas de las ambulancias y a los vagabundos conversadores,  lo decía a diestra y siniestra y no era un Amor distinto al que le podía profesar a su chica o a su madre porque era una sensación tan universal que desembocaba al mismo cauce, que aunque quede corto, se trataba de algo así como un complemento para la paz, la plenitud o el goce hasta el éxtasis; era una sensación que aunque no pueda describir muy bien, el consenso entre las personas es casi absoluto y desde allí que cuando él decía que Amaba algo, le entendían el sentido y casi que sabían ponderar ese Amor frente a otros Amores que suponían él sentía. 
Grave error, ponderar sentimientos es como escoger entre azúcar y sal, donde, como cuando preguntan a un niño a cuál de sus padres quiere más, la respuesta más acertada y salomónica es decir que a ambos por igual.

Sin embargo, Casa sí es algo realmente único, y las repercusiones que podían tener eran más grandes que su imaginación misma porque decirle a alguien que lo hacía sentir como en Casa, o darle a un lugar ese adjetivo es como decir que todos sus sueños y sus ilusiones estaban materializadas ahí, era darle vida a los sueños, caminar con ellos y en ellos, conversarlos, conocerlos y dejarse embriagar por ellos hasta que el cuerpo aguantara, y así es que, recordando siempre lo obvio para mantener esa idea de Casa como algo elemental, empezó a predicar y a caminar tirando siempre para el mismo lado: para donde su chica estuviera, para Bushwick Ave. con Moore St., la 32D con 65F y para quién sabe dónde más, pero para eso estaba su brújula, su corazón.

¿Y si fallaba el corazón? habría entonces que deambular por las calles, dando tumbos, moribundo hasta encontrarlo y volver a tomar el rumbo. Recordar que el que busca encuentra, o por lo menos cualquier otra cosa se le atraviesa. Su secreto es mantener lo obvio elemental. 

domingo, 17 de junio de 2012

The Nothing Song


Todas esas promesas que retumban en mi cabeza
a medianoche pululan
como lucecitas de la gran ciudad
con una tormenta encima.

Quememos el Abbey Road
que all I need is love,
God, save me,
the queen is already dead.

Que esta fiesta no es privada
pero acá entra quien yo quiero,
el problema viene cuando no sé bailar
y mi pareja no quiere entrar.

martes, 12 de junio de 2012

Fantasma

Como un fantasma vespertino
que viene y trae neblina,
que canta canciones de cuna,
arrulla,
mece,
que deja restos de su rompecabezas en mi cabeza
se ríe
y se va.

Afortunadamente los fantasmas no se quedan a dormir,
ni obedecen los semáforos,
horas
ni costumbres;
Acá las fotos no se queman
solo para recordarle
y no dejarle descansar en paz.

domingo, 13 de mayo de 2012

Correo de Voz


Es sencillo,
de hecho es tan sencillo
que hasta me asusto de pensarlo;
sin entender sencillo como algo simple,
sin gracia,
o predecible,
sino entendiéndolo como algo genuino,
que encaja en el momento justo
una acción determinada,
como cuando equis
es igual a algo
y no a otra cosa,
o como cuando
do mi sol
por más que se quiera
no acepta el sostenido.

Éstas mis letras divagan
cuando habladas no tienen a donde llegar,
cuando las caricias de mis manos
son de una contra la otra
y la nada inunda el lugar;
y cuando las puertas están cerradas,
las ventanas no muestran a nadie,
los oídos ni me escuchan
y los pies no paran su tic,
como bailoteo en el aire,
síntomas del síndrome de abstinencia
justo antes de la inyección.

Sólo dile a tu correo de voz
que por piedad
sea mejor conversador.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Veterano de guerra que llega a casa sin familia, biografías extraviadas en las historias cotidianas, en las verdades piadosas y mentirillas de callar.
 Soy las babitas que la felicidad obliga a tragar, las páginas de los libros empolvados que nadie ha sacado de la biblioteca, los puños que la diplomacia no deja dar.


 Soy una bala que quiere matar.